Tras una agotadora semana de clases, el día de hoy se proyectaba como una gran oportunidad para avanzar con el estudio. El fin de semestre se acerca y hay que obtener las mejores calificaciones posibles. Hay que darlo todo.
Claro, esa proyección quedó en nada al ver el celular en la "mañana" y ver que ya eran las 13:30. A pesar de haber dormido unas 12 horas, seguía cansadísimo y con un fuerte dolor entre el cuello y la espalda. Una mala postura al dormir desencadenó en ese dolor punzante que no me permite girar la cabeza en 90° (ni 45°, a decir verdad). Mientras pensaba lo difícil que iba a ser estudiar en ese estado, recordé que estaba solo en la casa y que si no me levantaba en ese instante, seguiría durmiendo y despertaría cuando todo ya estuviese oscuro.
Bajé y aproveché de almorzar. Prendo la TV y estaban pasando la Eurocopa. Ese fue mi entretenimiento durante toda la tarde. Por supuesto que no he estudiado una mierda. El dolor y la flojera pudieron más, así que hoy fue un día de absoluto descanso y, como acostumbro a decir: "Mañana será..." Bendito lunes feriado. Serás gran día para suplir lo que no estudié hoy.
La conclusión del capítulo de hoy es que no hay conclusión. O bueno, si lo quieres ver desde el punto de que no es grato estudiar siendo víctima de un fuerte dolor, entonces está bien. Hay que estudiar cuando sientas la motivación y estés bien tanto física como mentalmente. Si una de ellas falla, no servirá de nada. (¡Tómate un ibuprofeno, flojo culiao! También es buena opción.)
Por cierto, te recomiendo estudiar después de leer esto. ¡Nos vemos!
¡Muchas gracias por leer!
¡Qué tengas una buena noche!
Recuerda darle un like a la página de facebook y dejar tu comentario en el Chat, al costado derecho del blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario